¿Cómo cambia el blanqueo de dinero con las criptomonedas?

Desde la aparición de Bitcoin en 2008, se ha relacionado a las criptomonedas con el blanqueo de dinero. Esto ha generado una gran desconfianza por parte de muchos gobiernos, así como inseguridad entre los potenciales usuarios. Sin embargo, estas actividades ya existían mucho antes de la llegada de las criptomonedas. Por ello, es importante analizar cuál es el grado de relación entre ambos. En el artículo de hoy veremos hasta qué punto están fundadas estas sospechas y si realmente hay motivos de preocupación.

¿Qué actividades se consideran blanqueo de capitales?

Lo primero de todo, debemos tener claro a qué tipo de actividades nos referimos cuando hablamos de blanqueo de capitales. Según la definición de la Interpol, «el blanqueo de capitales consiste en ocultar o encubrir el origen de beneficios obtenidos ilícitamente, de forma que parezcan provenir de fuentes legítimas. Normalmente es un componente de otros delitos graves como el tráfico de drogas, el robo con violencia o la extorsión.»

Es decir, el blanqueo de capitales consiste en introducir en la economía legal fondos cuyo origen no lo es. Lógicamente, suele ir asociado a actividades delictivas, ya que sino, el dinero proveniente de dichas actividades no podría utilizarse. Ambos tipos de actividades están perseguidas por el marco legal AML / CFT, que está presente en prácticamente todos los países.

De la misma forma, podemos considerar como blanqueo de dinero el uso fraudulento de pagos en especie. Un ejemplo a muy pequeña escala podría ser el uso de tickets restaurante que muchas empresas ofrecen. El uso de este tipo de sistemas está destinado a pagar la comida de los empleados, pero puede utilizarse de forma fraudulenta. Podríamos pagar con ellos la comida de otras personas a cambio de su equivalente en dinero efectivo. Así, obtendríamos dinero legítimo cuyo origen era un pago en especie, que tienen un gravamen fiscal más favorable.

Existen otras múltiples formas de blanqueo de dinero, como la compra de viviendas, obras de arte, etc. De hecho, con el paso del tiempo y las nuevas tecnologías han ido surgiendo nuevas formas de blanquear dinero. Las consecuencias de estas actividades son, por un lado, la evasión fiscal (como ocurre con los pagos en especie). Por otro lado, dificulta perseguir los delitos subyacentes, ya que cuando el dinero está blanqueado, es más difícil de rastrear.

¿Qué relevancia tienen estas actividades para las autoridades?

El blanqueo de capitales tiene múltiples consecuencias negativas para el sistema económico en el que se produce. Normalmente, este tipo de actividades se llevan a cabo en países con un nivel de desarrollo medio o bajo, ya que los controles financieros son más laxos. Adicionalmente, se tiene muy en cuenta el tipo de sistema bancario. En los llamados «paraísos fiscales», los bancos no tienen obligación de informar sobre el origen de los fondos. Por eso la mayoría de actividades de blanqueo de dinero tienen relación con este tipo de entidades. En términos generales, podemos enumerar las siguientes consecuencias del blanqueo de dinero:

  • Evasión fiscal – el blanqueo de dinero muchas veces puede ser utilizado para beneficiarse de ventajas fiscales. De la misma forma, los «pagos en negro», es decir, sin emisión de facturas, suponen igualmente una forma de evasión fiscal.
  • Corrupción generalizada – en múltiples ocasiones, las actividades de blanqueo de dinero requieren de colaboración por parte de las autoridades. Esto hace mucho más difícil su detección y erradicación.
  • Mayor índice de delincuencia – claramente relacionado con el punto anterior. Si las actividades de blanqueo de dinero tienen éxito, es probable que aumente el número de delitos relacionados con dichas actividades.
  • Menor confianza de la población en el sistema – de forma lógica, el aumento de estas actividades restará confianza en la capacidad del país para acabar con este tipo de delitos.
  • Inflación del precio de múltiples activos – cuando el blanqueo de capitales se produce mediante la compra de activos inmobiliarios, por ejemplo, es posible que, a gran escala, los precios de dichos activos acaben subiendo para el público general.

¿Cómo se han llevado a cabo estas actividades tradicionalmente?

Anteriormente ya hemos visto algunos ejemplos de blanqueo de capitales, aunque no siempre a gran escala. Sin embargo, casi todas las actividades de blanqueo de dinero tienen un denominador común, esto es, el dinero efectivo. El dinero efectivo es el más utilizado para estas actividades, sobre todo por la imposibilidad de rastrearlo. Al ser una forma de dinero totalmente anónima y no digitalizada, es muy difícil seguirle la pista.

blanqueo de dinero

De hecho, una de las formas más clásicas de blanqueo de dinero es el movimiento del mismo en muy pequeñas cantidades. Desde hace varios años, la mayoría de países tienen controles para vigilar que los ingresos bancarios o las entradas y salidas de efectivo no superen ciertas cantidades. Cuando esto ocurre, es necesario justificar el origen de dichos fondos y, en su caso, puede abrirse una investigación.

Otra forma muy habitual de blanquear dinero es la creación de empresas ficticias o el uso de testaferros. Con ellos, se puede recurrir al otorgamiento de préstamos ficticios de dinero, de forma que parezca de origen legal. Igualmente, la existencia de paraísos fiscales también favorece estos movimientos de dinero.

Con la llegada de nuevas tecnologías, y especialmente con las criptomonedas, han nacido nuevas formas de blanquear dinero. La falta de transparencia en muchos casos y la escasez de control por parte de las instituciones financieras han sido algunos desencadenantes. Sin embargo, veremos a continuación que su impacto no ha sido tan elevado como podría parecer.

Impacto de las criptomonedas en el blanqueo de capitales

Las criptomonedas han supuesto, desde su llegada, toda una revolución del sector financiero. Su carácter transfronterizo y anónimo es muy atractivo para pequeños pagos. Además, todas las transacciones están disponibles públicamente, lo que aporta confianza a los usuarios. Sin embargo, hay otros aspectos que condionan negativamente su relación con el blanqueo de capitales.

Ya hemos comentado en nuestra introducción a las redes DLT que los usuarios de muchas criptomonedas no están identificados realmente dentro de la red. Poseen un par de claves (pública y privada) que son las que utilizan para firmar las transacciones. Aunque dichos identificadores deben servir para facilitar la trazabilidad de las operaciones, lo cierto es que no es un proceso sencillo.

Este anonimato en las transacciones es lo que provoca cierta desconfianza por parte de los entes públicos. El hecho de que estas redes sean tan opacas a la hora de difundir los datos de los usuarios, así como su falta de regulación debido a lo novedoso de su tecnología, ha situado a todas las criptomonedas (con Bitcoin a la cabeza) en el punto de mira de las autoridades. Estas temen el uso fraudulento de estas redes para el blanqueo de dinero y la financiación del terrorismo.

Si acudimos a los datos, lo cierto es que las criptomonedas aún están muy lejos de alcanzar un volumen de liquidez similar al de cualquier sistema financiero desarrollado. De esa liquidez, hay una parte que será dedicada a financiar actividades ilegales, pero según diversos estudios, esa parte no es significativa. Hemos resumido a continuación algunos de los puntos que ayudan a clarificar esta cuestión:

Bitcoin y el blanqueo de dinero

Bitcoin es, como ya sabemos, la máxima representante de todas las criptomonedas existentes actualmente. Su uso ha ido creciendo año a año, tanto de forma legal como para realizar pagos de actividades ilícitas. A continuación tenemos algunos datos que ayudan a dimensionar el uso de Bitcoin para el blanqueo de capitales.

  • En agosto de 2018 y según Bloomberg, apenas un 10% de las transacciones en Bitcoin correspondían a actividades ilegales, respecto a un 90% en 2013.
  • Según un análisis de la consultora Glassnode, el 63% de los poseedores de Bitcoin (datos a septiembre de 2020) no realizaron ninguna transacción en el último año (lo que implica poco movimiento de la divisa en la red).
  • Por cada fracción de Bitcoin equivalente a un dólar gastada en la “dark web” para lavar dinero, se gastan 800 dólares en la misma actividad (apenas un 0,125% de la criptomoneda frente al dólar).
  • Según un informe de Chainalysis, el blanqueo de dinero a través de criptomonedas en 2021 ha crecido un 30% respecto a 2020. Sin embargo, el mismo estudio indica que la cantidad total apenas llega al 0,05% del volumen negociado en criptomonedas.

Todos estos datos prueban que el peso de actividades fraudulentas es minoritario frente al uso «legal» de las criptomonedas. Este ha crecido en los últimos años por considerarse un “activo refugio” similar al oro y está siendo utilizado por muchos inversores para mantener una cartera diversificada.

dinero limpio

Este carácter defensivo de la criptomoneda se ve reforzado por el poco movimiento que tiene entre buena parte de los inversores. Por otro lado, el número de comercios electrónicos en el mundo que aceptan pagos en criptomonedas es cada vez mayor. Esto refuerza su posicionamiento como una alternativa a las divisas tradicionales.

Casos reales

Sin embargo, es cierto que se han detectado casos de este tipo de usos en la red de algunas criptomonedas. La configuración de estas divisas busca el anonimato, pero todas las transacciones quedan grabadas, permitiendo su trazabilidad. El lavado de dinero se produce mediante la creación de cuentas bancarias usadas para adquirir las criptomonedas. Luego estas se transfieren por la red hasta las cuentas destinatarias para su uso como dinero “limpio”. Como dichas transferencias están anonimizadas, es difícil para las autoridades seguirles el rastro. Es por ello que se quiere evitar este tipo de fraude mediante las divisas digitales de los Bancos Centrales (CBDC).

En este sentido, hay múltiples ejemplos en los últimos años en los que las criptomonedas han servido para este fin. La mayoría de estos casos hacían uso de las redes blockchain para dificultar la trazabilidad de los fondos. Una vez el dinero está invertido en criptomonedas, resulta más sencillo moverlo sin ser detectado. Además, el hecho de que estos activos no estén aún convenientemente regulados hace que haya muy poca transparencia.

Dado que la industria financiera es una de las más reguladas que existen, es normal que se exista un estrecho control sobre sus actividades. Esto es más importante incluso cuando se trata de prevenir ciertas actividades delictivas. Además, hay que recordar que estas actividades ya se producían mucho antes de la irrupción de las criptomonedas. Por ello, es importante no confundir el uso que se pueda hacer de ellas con su finalidad original. De hecho, las criptomonedas más conocidas nacieron con el objetivo de convertirse en una alternativa al dinero tradicional.

Conclusión

En términos generales, es cierto que las criptomonedas tienen características favorables para actividades de blanqueo de dinero. La falta de transparencia y regulación, así como el anonimato de los usuarios, son elementos que dificultan el rastreo de fondos. Sin embargo, los datos son bastante ilustrativos. El aumento del uso de criptomonedas se ha debido mucho más a su potencial inversor que a su utilidad para blanquear dinero.

Por ello, no se debería criminalizar a las criptomonedas por los fraudes que se hayan producido. O, al menos, no más que cualquier otra fuente de blanqueo, con el dinero efectivo a la cabeza. Indudablemente, se deben perseguir estas actividades, pero eso no quiere decir que las criptomonedas hayan sido las causantes. De hecho, el blanqueo de dinero es tan antiguo como las actividades que financia, muy anteriores a las criptomonedas.

En este sentido, es deber de las autoridades perseguir el blanqueo de dinero bajo cualquier forma. Igualmente, es necesario desarrollar un marco legal común que facilite su integración con otros activos. Si este marco legal se desarrolla con neutralidad, las criptomonedas podrán crecer sin poner en riesgo al sistema.

Related articles

6 conceptos básicos para entender las criptomonedas y su uso

Hasta ahora hemos explicado el funcionamiento básico de las redes DLT, así como los principales algoritmos de consenso que se suelen utilizar. Sin embargo, cada red es distinta, y algunas cuentan con componentes complejos y difíciles de entender. En muchos casos, estos componentes son indispensables para entender cómo funcionan y cuáles son sus virtudes y […]

Learn More
metaverso

Cómo y para qué usar criptomonedas en el metaverso

Vivimos en una época de innovaciones tecnológicas continuas, que se desarrollan a un ritmo vertiginoso. Estas innovaciones se apoyan muchas veces entre ellas, permitiendo un crecimiento conjunto y una mejor integración en la sociedad. La última de dichas sinergias son las criptomonedas en el metaverso, del que se espera un uso masivo. A continuación, veremos […]

Learn More
oro vs bitcoin

Bitcoin como valor refugio, ¿puede tener sentido?

Uno de los principales hitos en la mejora reputacional de las criptomonedas ha sido la consideración de Bitcoin como valor refugio en sustitución del oro por gran parte de sus inversores. Esto tiene grandes implicaciones, ya que el oro ha sido tradicionalmente el seguro de vida de los inversores en momentos de incertidumbre económica. Por […]

Learn More

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.